Antecedentes

La elaboración del Programa de Ordenamiento Territorial es un proceso de carácter técnico, social y político, que tiene como objetivo el lograr una estrategia integral de planeación en el uso y ocupación de un territorio, en el corto, mediano y largo plazos, a través del análisis de sus potencialidades y limitaciones territoriales, en el que participan los actores sociales y productivos y de los actores gubernamentales que, en sus tres niveles de gobierno, tengan incidencia sobre el territorio, buscando asegurar un desarrollo social, económico y ambiental equilibrado impulsando la competitividad territorial, la cohesión social, y la articulación funcional (SEDATU, 2017).

En este sentido, sus dimensiones ambientales y socioeconómicas abarcan todas las esferas del quehacer humano y se constituyen en uno de los ejes principales de la sustentabilidad del medio ambiente (Sánchez et al, 2013). En un contexto internacional un Ordenamiento Territorial “Es a la vez una disciplina científica, una técnica administrativa y una política concebida como un enfoque interdisciplinario y global, cuyo objetivo es un desarrollo equilibrado de las regiones y la organización física del espacio según un concepto rector” (Carta Europea de Ordenación del Territorio, 1983); a partir de la cual se derivarán los valores sociales, las orientaciones políticas y las condiciones económicas y ambientales del territorio que contendrá el instrumento que denominamos Programa Municipal de Ordenamiento Territorial.

El Programa Municipal de Ordenamiento Territorial, se representa como la versión local de un Ordenamiento Territorial, por tanto, se debe concebir como un “proceso y una estrategia de planificación de carácter técnico-político, a través del cual se pretende configurar, en el corto, mediano y largo plazo, una organización del uso y ocupación del territorio, acorde con las potencialidades y limitaciones del mismo, las expectativas y aspiraciones de la población y los objetivos sectoriales de desarrollo (económicos, sociales, culturales y ecológicos)” (Palacio y Prieto, 2004). Constituyéndose en una herramienta para la planeación y gestión del territorio municipal, que se concreta en planes que manifiestan el modelo territorial a largo plazo, que su población percibe como deseable, y las estrategias mediante las cuales se actuará para evolucionar el modelo en el tiempo.

Contar con un ordenamiento territorial en el municipio es de primordial importancia, ya que permitirá identificar, prevenir y revertir procesos de deterioro ambiental, pobreza o vulnerabilidad de la población ante eventuales desastres de origen natural, aprovechando los recursos naturales de forma sustentable y destacar los conflictos generados por el uso del territorio.

Por ello, el reto es lograr del Programa de Ordenamiento Territorial un instrumento operativo y rector de la planeación del territorio, al ser una expresión espacial de las políticas públicas, sociales, económicas, ambientales y culturales, proveyendo al municipio de un esquema de organización sobre las diversas actividades productivas.

Existen numerosos enfoques para la ordenación u ordenamiento, con sus acepciones ambiental, territorial y ecológica, que tienen como objetivo reducir los conflictos y los desequilibrios ocasionados por la transformación e intervención desordenada del hombre sobre un sistema (espacio geográfico, unidad de producción, entidad territorial), en vías de realizar sobre él una utilización racional y eficiente, dentro de la planificación nacional, regional y local (Quintana et al, 2006). Su origen emana de la planeación urbana, pero en las últimas décadas ha tenido una connotación hacia el medio ambiente; especialistas asumen los términos de ordenación territorial, planificación territorial, ordenamiento ecológico, ordenamiento geo ecológico y ordenamiento ambiental, en la óptica de integrar la planificación socioeconómica con la física, siguiendo una estructura espacial encaminada a un desarrollo eficaz y equitativo (Quintana et al, 2006).